viernes, 15 de mayo de 2009

Conciencia y deber social: cuando la conciencia se transforma en un deber personal, y éste en un motor a la acción social.

Si es por jerarquizar las etapas de la toma de conciencia social, creo que el primer paso es la sensibilización. Creo que la sensibilización con respecto a la injusticia social es una realidad transversal a cualquier enfoque religioso, tendencia espiritual o como quiera llamársele. Por mi parte he sido formado principalmente según el catolicismo, específicamente por el punto de vista jesuita, que me gusta más porque se queda menos en las formas y va más a lo profundo y, por tanto, a lo práctico. Pero eso no es condición necesaria ni determinante en un tema que es simplemente humano.

Sensibilización se trata de ver, estamos tan habituados en nuestra rutina, en ir cumpliendo con las exigencias académicas, sociales (si es que cabe llamarle exigencias), o muchas veces nuestras mentes giran en torno a los objetivos que nos proponemos lograr en nuestro plan de vida. Este camino “personal” favorece que no veamos o descuidemos cuál es o podría ser, por así decirlo, nuestro mejor papel en la sociedad.

Estamos naturalmente dirigidos a ver cuál es nuestro propio andar, y me parece necesario que esto se haga tomando conciencia de que somos responsables de lo que hacemos, y que lo que hacemos tiene consecuencias en la realidad, tanto de nosotros como del resto.

Así, aunque creo que cada cual vive sus propios procesos, me gustaría que cada uno de nosotros sea capaz de ver y sensibilizarse con la actual situación que se vive en Chile. Y a partir de eso a actuar en pos de una mejoría sobre todo en la calidad de nuestra relación con la injusticia.

Podemos constatar la injusticia pero no hacer nada por reducirla, o bien podemos entenderla como un deber que requiere de acción concreta. En este punto existiría una responsabilidad tácita en: quien ve, quiere ver, se sensibiliza con ello, y se dispone a la acción, conciente de que lo que haga traerá consecuencias en la sociedad.

Cualquiera que haya realizado algún tipo de acción social en profundidad sabrá que hablar de injusticia social, o bien de sociedad en general, no es algo impalpable, abstracto. Son sólo modos de generalizar mediante términos la situación vital (incluyendo los recursos económicos, oportunidades, educación, espiritualidad, motivaciones, etc.) de mucha gente.

En este contexto, sociedad es quien puede recibir algo que tú puedas darle. Y ahí está el punto central, una mayoría abismante de chilenos vive en condiciones que ninguno de nosotros querría ni para sí ni para nadie. Creo que sea cual sea nuestra situación económica o nuestro actual enfoque anímico hacia la realidad, es un deber que hagamos algo por quienes están viviendo en condiciones indeseables.

Está bien, todos sufrimos, todos tenemos carencias, que obviamente pueden no ser económicas. Pero también todos tenemos herramientas para servir. Como jóvenes contamos con una multiplicidad de organizaciones que acogen gustosamente a quien quiere ayudar a los que lo necesitan, es decir, no es para nada difícil encontrar el camino concreto para la acción. Sólo depende de uno, de la conciencia que se tenga de la fea realidad que viven muchos y de cuál es la postura que se toma respecto a eso.

Los invito a sensibilizarse, basta con salir a la calle, con ver televisión, con recordar lo que sin duda hemos visto. Los llamo a reconocerse como humanos junto a otros humanos en una misma sociedad. A no desconocer el sufrimiento y las carencias en los otros, a servir cuanto podamos, que no me cabe duda no es poco. Seamos partícipes activos en esta sociedad. Simplemente, no desaprovechemos las oportunidades que tenemos de ser buenos. La vida es corta, y qué mejor que dedicarla a que otros la vivan de manera más feliz.

2 comentarios:

  1. Hay algo muy interesante que dijo un chef peruano en la revista del Sabado (el mercurio ayer)Señalaba que si fuera político, por un tema de deber moral y social sería de izquierda, a pesar de que su familia era de Derecha.
    Pero no la izquierda estatista, aglomeradora de empresas y capital, interventora en todo ámbito de la vida, mas bien una izquierda con sentido social, de ayuda al prójimo.
    Yo la cosa la veo así, gente que entiende las nesecidades de la gente, pero no nesecidades es un formato populista, mas bien nesecidades no solo a corto plazo sino q de darle herramientas para futuro, de desarrollar sus talentos.
    Por lo cual no sería una izquierda como se conoce hoy en día, un concepto manoseado y chacreado, sería una izquierda con incentivo a la empresa privada, protección a la propiedad privada, pero eso enfocado en intereses superiores, teniendo clara la meta de eso, no proteger e incentivar por que si.
    Yo lo identifico con un sentir social del estilo Doctrina Social de la Iglesia (no teología de liberación), como lo mencionaste en un momento, un sentir Jesuita.

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  2. un enfoque más político.. wena wena, claro, eso se puede vincular con lo q decía de q no importa la religión, ahora la política o lo q sea. Quizás sea ingenuo en esto pq de política no cacho mucho, pero creo q más importan los valores, la ética (esa no prescriptiva ni moralizante, ni encuadrada dentro de una ideología que pueda ser limitante), si no de esa ética "superior", q como dije es más bien personal pero q tiende a objetivos universales. Sería largo llevar estos puntos de vista al tema práctico político, aunque es super interesante y necesario.

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